En este caso la definición predominante es muy simple, también tiene un fuerte sesgo economicista y se postula como el crecimiento del PBI (Producto Bruto Interno) lisa y llanamente; a veces, en un alarde progresista, se agrega como una condición secundaria alguna consideración sobre una distribución equitativa, y si de casualidad se profundiza siempre se trata de posturas tibias en las que por ejemplo se espera “el derrame”. Los argentinos más que nadie sabemos que esperar pasivamente el derrame es casi una actitud suicida.
Al repasar estos conceptos comenzamos a vislumbrar que conllevan definiciones ideológicas profundas, la primera sobre que se considera sustentable implica una definición filosófica sobre en que consiste el verdadero humanismo y como la realización del ser humano además de condiciones materiales requiere condiciones culturales, simbólicas y demás, pero principalmente nos interesan las implicancias de lo que definimos como desarrollo, para nosotros los peronistas no hay dudas de que es el desarrollo, es nada más ni nada menos que el alcance de la condición de soberanía política, independencia económica y justicia social.
Sin embargo en este aspecto lo que dirime fuertemente las aguas no es solamente la definición sino la concepción de las razones por las cuales hay países subdesarrollados y países desarrollados y cómo se pasa de la primer condición a la segunda.
Nótese que la definición de países SUB desarrollados tiene un implicancia importante, el nombre parece indicar que son “países en vías de desarrollo” (también se utiliza esta denominación directamente) es decir que es solamente cuestión de tiempo y que el crecimiento económico global naturalmente impulsará a estos países al estatus de desarrollados.
Este planteo que es del mismo tiempo que la teoría del derrame pero a escala de países se enmarca en lo que se conoce como “Teoría del Desarrollo”, por supuesto que es muy discutible, para quienes vivimos en países no desarrollados es claro que las razones de nuestra falta de desarrollo son muy distintas.
El desarrollo del capitalismo y la globalización puso a interactuar mercados con diversos niveles de desarrollo que los llevó a ocupar un lugar específico en la distribución mundial del trabajo, sin embargo los imperialismos responsables de diseminar el capitalismo por el mundo tomaron medidas activas para que esas posiciones que les eran ventajosas no variaran, en nuestra región fueron muchas y muy conocidas las medidas de los países centrales para desmantelar intentos de insdutrialización e incorporación de tecnología y mantenerla como proveedora de materias primas con bajo valor agregado mientras introducían sus manufacturas con alto valor agregado, ese circuito se profundiza a si mismo y tiende a perpetuarse.
Es así que nuestra región, fue quien elaboró la que se denomina Teoría de la Dependencia como el núcleo de pensamiento que discute la visión endulzada que intenta instalar el hemisferio norte.
La Teoría de la Dependencia surgió en América Latina en los años sesenta y setenta. Sostiene los siguientes postulados:
- el subdesarrollo está directamente ligado a la expansión de los países industrializados;
- desarrollo y subdesarrollo son dos aspectos diferentes del mismo proceso;
- el subdesarrollo no es ni una etapa en un proceso gradual hacia el desarrollo ni una precondición, sino una condición en sí misma;
- la dependencia no se limita a relaciones entre países, sino que también crea estructuras internas en las sociedades.


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